Anquiloglosia en el recién nacido

Anquiloglosia en el recién nacido: causas, síntomas y tratamiento para mejorar la lactancia materna

Por Marta Martín-Carnerero
21 de mayo de 2024

Anquiloglosia en el recién nacido, uno de los problemas actuales de los bebés en relación con la lactancia materna, que puede causar dificultades en la lactancia materna, por la retracción del frenillo y por un mal agarre.

Habitualmente no se diagnostica en el momento del nacimiento, sino que se diagnostica más adelante, cuando empiezan los problemas con la lactancia.

Anquiloglosia en el recién nacido. ¿Qué es?

La anquiloglosia, término que proviene del griego y que significa «lengua atada», es una condición congénita que restringe la capacidad de la lengua para moverse hacia afuera y hacia arriba, y se debe a la corta longitud del frenillo lingual y/o los músculos genio-glosos. Esta condición es más común en niños y tiene un origen genético, especialmente en varones, debido a características genéticas relacionadas con el cromosoma X. Esta condición se debe a mutaciones en el gen TBX22 y su prevalencia varía entre el 0,1% y el 12%.

El frenillo lingual es un remanente embriológico que conecta la base de la lengua con el suelo de la boca. Cuando el frenillo lingual es demasiado corto, limita el movimiento de esta y puede provocar problemas de lactancia materna, como dolor, grietas o mastitis en la madre, bajo peso en el recién nacido y una duración excesivamente prolongada de las tomas.

Anquiloglosia y lactancia materna

Los estudios han demostrado que la anquiloglosia puede afectar significativamente la lactancia materna en los bebés, y muchos niños sufren de esta afección sin ser diagnosticados, lo que puede causar dificultades.

La anquiloglosia es más frecuente en recién nacidos, que pueden presentar dificultades en la succión por diversos motivos, incluyendo la inmadurez propia de los nacimientos prematuros (antes de las 37 semanas), la separación temprana entre madre e hijo debido a hospitalizaciones, u otros problemas que afectan la succión del bebé.

También pueden existir interferencias por el uso de tetinas o chupetes, o una mala posición al amamantar que dificulta la succión.

En los últimos años, se ha registrado un aumento en la detección de la anquiloglosia, probablemente por el interés en su impacto en la lactancia materna. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda la lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses y continuar hasta los dos años, junto con la introducción de alimentos.

Es importante tener en cuenta que el proceso de amamantamiento es complejo y multifactorial, y la disfunción en la mecánica de agarre y succión puede provocar diversos signos y síntomas en la díada madre-hijo. Las dificultades en el agarre y la succión pueden dar como resultado una transferencia ineficiente de leche, bajo aumento de peso del bebé, bajo suministro de leche, dolor en los pezones y traumatismos.

Diversas investigaciones han mostrado un aumento en la tasa de fracaso de la lactancia materna en madres que tenían la intención de amamantar en un entorno hospitalario. Esta disfunción puede ser causada por una variedad de factores, incluyendo una restricción lingual anormal (frenillo) y un frenillo labial superior anclado, lo que altera la mecánica del agarre y succión.

Diagnóstico de la anquiloglosia

Ante estas posibles alteraciones, es necesario clasificar los distintos grados de anquiloglosia y establecer un protocolo de actuación para unificar criterios diagnósticos entre los profesionales que tratan esta afección, definir la gravedad del problema y llegar a un conjunto común de criterios terapéuticos. Asimismo, es importante involucrar a los pacientes e informarles de las complicaciones quirúrgicas que pueden surgir, así como derivarlos adecuadamente, si es necesario.

El diagnóstico de la anquiloglosia se basa en una evaluación clínica-funcional y se considera que hay una hipertrofia del frenillo lingual cuando la movilidad lingual está limitada.

La anquiloglosia en adultos

La anquiloglosia puede causar otros problemas en adultos, como dificultades para comer alimentos sólidos, asfixia, náuseas, frustración durante la alimentación, protrusión de la lengua, problemas del habla y obstrucción de las vías respiratorias. También puede generar un diastema entre los incisivos centrales inferiores o dificultades en tratamientos de ortodoncia con aparatología removible. Además, puede producir una mordida abierta bilateral si la lengua empuja entre los maxilares mientras realiza sus funciones habituales o está en reposo, lo que suele estar asociado con una musculatura masticatoria débil o macroglosia.

¿Qué es la frenectomía?

La frenectomía es la intervención más rápida, efectiva y económica. En cambio, aunque la terapia manual siempre sea la opción secundaria, también se ha demostrado efectividad, pero normalmente juntamente con la opción de cirugía.

¿Es posible tratar la anquiloglosia sin tener que pasar por cirugía?

Actualmente, aún no hay un protocolo para lactantes con este problema, sino que se averigua cuando aparecen los síntomas, solo hay unas cuantas revisiones sistemáticas y estudios científicos que demuestran que una terapia orofacial puede ayudar, aunque no son del todo certeros, ya que los casos abordados iban acompañados de la frenectomía.

Algunos de los estudios que se han realizado en torno a esta afección se centran en comparar la eficacia de la terapia manual y la cirugía, en establecer protocolos para mejorar la anquiloglosia, o en explicar cómo abordar esta afección.

La calidad insuficiente de la investigación se debe en gran medida a la falta de ensayos controlados aleatorios. Estudios previos han examinado los efectos de la frenectomía lingual en la reducción del dolor materno, la mejora en la calidad del agarre y la disminución de las quejas durante la lactancia. Algunos expertos en lactancia han documentado una mejora en la autoeficacia materna, lo que se ha establecido como un predictor para continuar con la lactancia.

¿Se puede mejorar el estado de anquiloglosia sin pasar por la cirugía?

En estos momentos, estoy realizando un estudio para comprobar si esto es posible. Mi objetivo con este estudio es demostrar si se puede mejorar el estado de la anquiloglosia sin pasar por cirugía, con unas sesiones de tratamiento manual orofacial (TMO) y un buen asesoramiento de lactancia.

Si quieres participar en el estudio, escríbeme un privado a través de mi cuenta de instagram.

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Sobre la autora

Marta Martín-Carnerero es una fisioterapeuta especializada en neuropediatría y osteópata, de adultos y de niños. Con una amplia experiencia en el campo de la fisioterapia, Marta se ha convertido en una experta en el cuidado de los más pequeños, su objetivo: ayudarles a mejorar su desarrollo motor y su función física.

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